Introducción
Tienes en las manos un manual de Historia de la Filosofía pensado para 2.º de Bachillerato. Su meta más inmediata es ayudarte a llegar bien preparado a la prueba de acceso a la universidad; pero su ambición de fondo es otra, y más duradera.
Estudiar la historia de la filosofía se parece a una excavación arqueológica, solo que el yacimiento eres tú. Casi todo lo que hoy te resulta evidente —tu idea de lo que está bien y lo que está mal, de qué es la libertad, de qué cuenta como verdad, de quién eres— tiene una historia: fue, en su día, una idea nueva que alguien pensó por primera vez y que otros discutieron, defendieron o combatieron. Este libro va levantando esas capas. Al recorrerlo descubrirás de cuán atrás vienen muchos de tus pensamientos y, sobre todo, aprenderás a hacer con tus propias ideas lo que los filósofos hicieron con las suyas: examinarlas en lugar de darlas por supuestas. Esa es la herramienta que esperamos que te lleves del curso, mucho más que una lista de nombres y fechas.
Antes de empezar, conviene que sepas cómo está hecho el libro y cómo sacarle partido.
Cómo está organizado el libro
El libro se divide en cinco partes, ordenadas por épocas, que recorren el pensamiento occidental desde sus inicios hasta hoy: la Antigüedad (Parte I), la Edad Media (Parte II), la Edad Moderna (Parte III), el siglo XIX (Parte IV) y los siglos XX y XXI (Parte V). Cada parte se abre con una introducción que pinta el panorama de su época —el mundo en que se pensó y el hilo que une a sus autores— antes de entrar en el detalle.
Dentro de cada parte, la materia se reparte en temas, y cada tema en secciones numeradas con el signo §. La sección es la unidad de trabajo del libro: cada una desarrolla un asunto —un autor, una corriente, un problema— y se corresponde, por lo general, con uno de los saberes que exige el currículo. Al comienzo de cada tema encontrarás una caja titulada «En este tema» que enumera sus secciones: es tu mapa para saber, de un vistazo, qué te espera y en qué punto del recorrido estás.
Las remisiones: el sistema «§»
La filosofía no es una colección de piezas sueltas, sino una larga conversación en la que cada pensador responde a los que vinieron antes. Para que veas esa conversación, el libro está cosido por dentro con remisiones: a lo largo del texto aparecen, entre paréntesis, llamadas como (§44) que te envían a la sección donde un asunto se trató —o se tratará— con más detalle.
Cuando leas, por ejemplo, que la crítica de Marx al capitalismo reaparece, actualizada, en una pensadora del siglo XXI (§78), esa remisión te está mostrando un hilo que cruza siglos. No hace falta que interrumpas la lectura para seguir cada una; pero, si un concepto te suena y no recuerdas de dónde, la remisión te dice exactamente adónde volver. Síguelas de vez en cuando: son la mejor manera de descubrir que las ideas de un tema no se quedan en él. Y es que pensar bien consiste, muchas veces, en conectar.
El aparato de estudio
Junto al texto principal, el libro pone a tu disposición varias herramientas. Conviene que sepas para qué sirve cada una.
Las notas al pie. Una nota al pie es una aclaración que no cabría en el cuerpo del texto sin cortar su hilo, de modo que se «aparca» al final de la página. Funciona con un pequeño número volado: cuando en una frase veas un número en superíndice —como este1—, ese mismo número reaparece al pie de la página con la aclaración correspondiente; lo cómodo es terminar la frase que estás leyendo y, entonces, bajar la vista a la nota. En este libro las notas van numeradas dentro de cada tema y recogen precisiones, curiosidades y matices que enriquecen el texto sin entorpecer su hilo. No son imprescindibles para seguirlo: si vas con prisa, puedes saltártelas; si tienes curiosidad, casi siempre premian a quien las lee.
Las tablas sinópticas. Al final de algunos temas encontrarás una tabla que reúne «de un vistazo» a varias escuelas o autores, comparándolos por unos mismos ejes. Son un apoyo inmejorable para repasar y para preparar las preguntas de comparación.
Las imágenes. Los retratos y esquemas no son adorno: cada uno lleva un pie que lo explica y lo sitúa en su contexto.
Los encabezados sin §. Verás que algunos títulos no llevan número de sección: son puentes, presentaciones o cuadros de repaso —material de apoyo, no examinable— que te ayudan a entrar en un tema o a ordenarlo.
Las lecturas de la PAU
La prueba de acceso a la universidad no se examina solo de lo que sepas sobre los filósofos: también te pide leer directamente algunos textos clásicos y comentarlos. Para los cursos 2025-2026 y 2026-2027 son cinco los autores fijados, y a todos los estudiarás en este manual: Platón, del que se lee un pasaje de la República (del §09 al §13); Descartes (del §35 al §37); Kant (del §50 al §51); Nietzsche (del §59 al §61); y Simone de Beauvoir, con El segundo sexo (§77).
Los textos completos no van en este libro, sino en un volumen de lecturas aparte que lo acompaña, con los fragmentos seleccionados para el examen. Esa separación es deliberada: la lista de lecturas obligatorias la fijan cada año los coordinadores de la materia en la universidad y puede cambiar de un curso a otro, de modo que, cuando cambie, bastará con actualizar ese volumen de lecturas sin tener que tocar este manual. Aquí, en cambio, cada uno de esos autores se estudia en su sitio, con las claves para que puedas enfrentarte a su texto por tu cuenta: hacerlo —escuchar al filósofo en sus propias palabras, y no solo lo que otros dicen de él— es justo lo que la prueba, y la filosofía, esperan de ti.
Autoría y licencia
Este libro es obra mía, y conviene que sepas en qué sentido exactamente. Lo concebí y lo estructuré, decidí qué entra y qué se queda fuera, lo ajusté al currículo oficial, fijé la terminología y lo revisé entero, sección a sección; sus citas, referencias y datos se comprobaron uno a uno contra las fuentes. Los borradores, en cambio, no los escribí a mano: los produjo un modelo de lenguaje, Claude (Anthropic), a partir de mis instrucciones y bajo mi edición. Lo digo porque es verdad y porque no altera lo esencial: el criterio, la selección y la responsabilidad de cuanto aquí se afirma son míos. Si algo está mal, el error es mío.
Lo publico bajo una licencia libre Creative Commons BY-SA 4.0: eres libre de usarlo, copiarlo, compartirlo y adaptarlo —incluso para construir con él materiales nuevos— con dos condiciones, reconocer mi autoría y compartir lo que hagas con la misma libertad con que lo recibiste. Esa libertad convive con lo que la ley reconoce como derecho moral, irrenunciable: que se me reconozca como su autor y se respete la integridad de la obra.
Las citas de filósofos que recorren estas páginas no son mías ni pueden serlo: pertenecen a sus autores y, cuando la versión castellana no es mía, a quienes las tradujeron. Van identificadas con su autor allí donde aparecen, y con la obra siempre que el texto o la nota la precisan, y se reproducen al amparo del derecho de cita para explicarlas y comentarlas, que es exactamente lo que el texto hace con ellas. Otro tanto vale para las imágenes: proceden en su mayoría de Wikimedia Commons, cada una conserva la licencia con que allí se publica y todas van relacionadas en los créditos del final. La licencia libre de este libro cubre lo que yo he escrito; no alcanza a esos fragmentos ni a esas imágenes, y quien reutilice el volumen debe tratarlos como lo que son: obra ajena citada.
El retrato de la cubierta tampoco es mío, y va acreditado como corresponde: el busto de Platón, en fotografía de Jpergrc, publicada en Wikimedia Commons con dedicación CC0 al dominio público.
Es, además, un libro vivo: lo corrijo y lo mejoro curso a curso, y existe en castellano y en euskera. No doy ninguna página por infalible. Si encuentras una errata, algo que pueda explicarse mejor o algo que eches en falta, escríbeme a arete.eukeni@gmail.com diciéndome dónde está: cada aviso mejora la edición siguiente.
Y dicho esto, empecemos por el principio: por aquellos griegos que, hace más de dos mil quinientos años, se atrevieron a explicar el mundo sin recurrir a los dioses.
Esto es, precisamente, una nota al pie. El numerito del texto se repite aquí abajo, al pie de la página, junto a la aclaración que le corresponde; cuando termines de leerla, retomas el texto donde lo habías dejado.↩︎