Beauvoir: El segundo sexo, «Conclusión»
En euskera, trad. Irene Arrarats (Jakin/Elkar 2019): permiso pedido el 2026-08-10. En castellano, sin referencia de edición (D58).
La ficha del autor
Lo mínimo para situar el texto. El examen no te pide biografía en ningún ejercicio.
- Quién. Simone de Beauvoir (1908-1986), francesa, filósofa y novelista, y una de las voces centrales del existencialismo. → tema 21 (Beauvoir y el pensamiento feminista).
- Cuándo. El segundo sexo es de 1949, cuatro años después de que las francesas votaran por primera vez. El libro se escribe cuando la igualdad legal acaba de llegar y se ve que no basta. §76 (las olas del feminismo, tema 21).
- Contra quién. Contra toda explicación que haga de «ser mujer» un dato de partida, venga de la biología, del psicoanálisis o de la economía. §77 (Beauvoir, tema 21).
- Qué problema. Si «mujer» nombra una naturaleza o un producto, y qué haría falta para que las cosas fueran de otro modo. §77 (Beauvoir, tema 21).
- Qué obra. El segundo sexo, y de él la «Conclusión», que es donde el libro recoge lo demostrado y responde a las objeciones. §77 (Beauvoir, tema 21).
Por qué este texto
Porque la tesis con la que se te va a preguntar no está en el texto que te van a dar. Esto no es un detalle: es lo más importante de todo el capítulo. Cuando esta autora ha aparecido, la tesis de la disertación ha sido siempre «no se nace mujer, llega una a serlo», y esa frase no está en ninguno de los dos fragmentos. Pertenece a otro lugar del libro. Tienes que poder argumentarla con el texto delante y sin encontrarla en él, y si te pones a buscarla vas a perder minutos que no te sobran.
Porque aquí el material antiguo engaña al revés que en los demás. En los otros autores lo viejo trae otra traducción y lo nuevo coincide con la tuya. Aquí no: la antología que lees trae la traducción nueva, la misma que la EHU estrenó en la extraordinaria de 2026, mientras que las convocatorias inmediatamente anteriores usaban otra. Un ejercicio de 2023 sobre este mismo pasaje empieza «Es decir, que el drama…» y el tuyo empieza «Eso quiere decir que el drama…». Mismo pasaje, dos textos.
Porque es la lectura que más veces entra por la puerta de al lado. El pensamiento feminista es además tema del ejercicio 3 por derecho propio, y ahí no se te pregunta por el fragmento sino por el manual. Prepararla bien te cubre dos ejercicios distintos.
Los fragmentos
De Beauvoir hay dos, los dos de la «Conclusión», que es un capítulo largo. El primero está dentro de un párrafo y el segundo abre otro. Y los dos se quedan cortos respecto de lo que la prueba ha llegado a poner, así que lee con atención los avisos de recorte.
Primer fragmento · el drama no se desarrolla en un plano sexual
La cita
Eso quiere decir que el drama no se desarrolla en un plano sexual; la sexualidad por otra parte nunca se nos apareció como algo que define un destino, como algo que nos proporciona en sí la clave de las conductas humanas, sino como la expresión de la totalidad de una situación que contribuye a definir. La lucha de sexos no se deduce de forma inmediata de la anatomía del hombre y la mujer. En realidad, cuando la evocamos, damos por hecho que en el cielo intemporal de las Ideas se desarrolla una batalla entre esencias imprecisas: el eterno Femenino, el eterno Masculino, y no observamos que este combate titánico reviste en tierra dos formas totalmente distintas, que corresponden a momentos históricos diferentes.
Aviso de recorte. La extraordinaria de 2026 no cortó aquí: siguió otras ciento treinta palabras, con la mujer confinada en la inmanencia, la sociedad codificada por los hombres y la frase «toda opresión crea un estado de guerra». Si preparas solo lo que ves arriba, te faltará ese remate. Está resuelto entero en la Parte V.
Qué dice, paso a paso. Cinco movimientos, y el primero es de forma.
- Empieza concluyendo. «Eso quiere decir» no abre nada: cierra lo anterior, que es el repaso de las explicaciones biológicas. Si en la 1.1 presentas el fragmento como si planteara un problema nuevo, estás describiendo mal su lugar en el argumento.
- Le retira a la sexualidad el papel de clave. No niega que exista ni que importe: niega que defina un destino. Es la expresión de una situación, no su causa. La distinción entre expresar y causar es todo el paso.
- Formula la tesis, y la formula en negativo. La lucha de sexos no se deduce de la anatomía. Fíjate en que la tesis central del fragmento es una negación; eso va a tener consecuencias en la pregunta que viene después.
- Diagnostica el error contrario, y lo hace con una pulla filosófica. Quien habla de «lucha de sexos» la imagina «en el cielo intemporal de las Ideas», con dos esencias eternas peleando: el eterno Femenino y el eterno Masculino. Esa referencia platónica no es adorno. Está diciendo que el sentido común sobre los sexos es metafísica disfrazada.
- Y baja a la tierra. Ese combate toma aquí abajo dos formas distintas «que corresponden a momentos históricos diferentes». Del cielo a la tierra, de la esencia a la historia: ese es el movimiento del fragmento entero y es lo que hay que decir.
La frase que la prueba usa. De este fragmento sí hay enunciado, y es de la extraordinaria de 2026: explicar por qué afirma que «la lucha de sexos no se deduce de forma inmediata de la anatomía del hombre y de la mujer». Es el paso 3, el gozne, como en todos los demás autores. Y añade una dificultad propia: es una frase negativa, y explicar por qué alguien niega algo obliga a reconstruir primero lo que niega. Si respondes solo diciendo qué piensa Beauvoir, te has dejado la mitad.
Segundo fragmento · ¿basta con cambiar las leyes?
La cita
¿Basta con cambiar las leyes, las instituciones, las costumbres, la opinión y todo el contexto social para que las mujeres y los hombres sean realmente semejantes? «Las mujeres siempre serán mujeres», dicen los escépticos; otros videntes profetizan que despojándolas de su feminidad no se las transformará en hombres y que se convertirán en monstruos. Es como admitir que la mujer de nuestros días es una creación de la naturaleza; hay que repetir una vez más que en la sociedad humana nada es natural y la mujer es uno de tantos productos elaborados por la civilización; la intervención ajena en su destino es originaria: si esta acción estuviera dirigida en otro sentido, el resultado sería muy diferente. La mujer no se define por sus hormonas, ni por instintos misteriosos, sino por la forma en que percibe, a través de las conciencias ajenas, su cuerpo y su relación con el mundo; […]
Aviso de recorte, y este es el mayor de todo el corpus. El modelo oficial I no cortó aquí: siguió otras ciento setenta y ocho palabras, más de lo que llevas leído. En ellas están el abismo entre la adolescente y el adolescente, agrandado de forma deliberada desde la infancia; el destino que «no está fijado para la eternidad»; el aviso de que cambiar la condición económica tampoco basta por sí solo; y la mujer de hoy «dividida entre el pasado y el futuro». Fíjate en lo que eso significa: el fragmento que ves arriba plantea una pregunta —¿basta con cambiar las leyes?— y la respuesta vive en el tramo que falta. Si preparas solo esto, te quedas con la tesis y sin la salida. Está resuelto entero en la Parte V.
Qué dice, paso a paso. Cinco movimientos, y la estructura es de objeción y respuesta.
- Abre con una pregunta que no es retórica. ¿Basta con cambiar leyes, instituciones, costumbres, opinión y contexto social? Es la pregunta del libro entero puesta en una línea, y la respuesta que dará no es un sí sencillo.
- Cita dos objeciones ajenas. Los escépticos —«las mujeres siempre serán mujeres»— y los agoreros, que anuncian monstruos. Las trae para desmontarlas, no para discutirlas una por una.
- Nombra el supuesto que las dos comparten. Las dos dan por hecho que la mujer de hoy es «una creación de la naturaleza». Ese es el movimiento fuerte del párrafo: en vez de responder a cada objeción, localiza lo que ambas presuponen y ataca ahí.
- Y lo niega con la frase más ambiciosa del corpus. «En la sociedad humana nada es natural». Léela dos veces. No dice que la mujer no sea natural: dice que nada lo es, y por tanto que buscar naturalezas en una sociedad es buscar lo que no hay.
- Cierra con la definición positiva. La mujer no se define por hormonas ni por instintos misteriosos, sino por cómo percibe su cuerpo y su relación con el mundo «a través de las conciencias ajenas». Esa última cláusula es existencialismo puro y es el puente con §77 (Beauvoir, tema 21).
La frase que la prueba usa. También de aquí hay enunciado real, el del modelo oficial I: explicar por qué afirma que «en la sociedad humana nada es natural». Es el paso 4. Dos veces seguidas, en dos fragmentos distintos, la prueba ha escogido la frase que sostiene el peso; a estas alturas del cuaderno ya no debería sorprenderte.
Guía de lectura del resto
La «Conclusión» es larga y los dos fragmentos ocupan una parte pequeña. Esto es lo que conviene mirar en el resto.
El arranque, con la cita de Laforgue. «La mujer no es nuestro hermano». El capítulo empieza con una cita ajena y con un diagnóstico incómodo: ni ellos ni ellas están contentos con el reparto actual.
El repaso de lo que ya ha refutado. Antes del primer fragmento, Beauvoir recuerda que ningún destino fisiológico impone una hostilidad eterna, con el ejemplo de la mantis religiosa. Es el contexto inmediato del fragmento y sin él la palabra «eso» del principio queda coja.
La parte larga sobre la mala fe y la complicidad. Por qué el opresor encuentra en la mujer más complicidad de la que suele encontrar en el oprimido, y por qué eso se usa luego para decir que ella lo ha querido. Es la sección más dura del capítulo y la más citable en una disertación.
El mundo igualitario, imaginado y objetado. Beauvoir se imagina un mundo de iguales, recuerda que la revolución soviética lo prometió, y contesta a las dos objeciones habituales: que es utópico y que sería aburrido. Si un enunciado te lleva al terreno de la emancipación, es aquí.
Y el final, con Marx. La «Conclusión» cierra citando la relación del hombre con la mujer como medida de cuánto se ha humanizado el ser humano. Es un cierre y un puente a la vez.
Conceptos clave
Los que la prueba ha trabajado desde esta autora. Mira la primera fila antes que ninguna otra.
| Concepto | ¿Está en los fragmentos? | Dónde estudiarlo |
|---|---|---|
| «No se nace mujer, llega una a serlo» | No, en ninguno de los dos | §77 (Beauvoir, tema 21) |
| Nada es natural: la mujer como producto | Sí, en el segundo | §77 (Beauvoir, tema 21) |
| La sexualidad no define un destino | Sí, en el primero | §77 (Beauvoir, tema 21) |
| El Sujeto y el Otro | No | §77 (Beauvoir, tema 21) |
| Una opresión sin historia | Aludida en el segundo | §77 (Beauvoir, tema 21) |
| Las filosofías de la existencia | No | §62 (el existencialismo, tema 17) |
| Las olas del feminismo | No | §76 (tema 21) |
| El feminismo ilustrado: Gouges y Wollstonecraft | No | §49 (tema 11) |
La primera fila es el motivo de que esta tabla exista. La frase por la que más se te va a preguntar es la que no vas a tener delante. No es un descuido de nadie: la prueba cruza a propósito el texto y la tesis, y aquí lo hace de la forma más visible. Apréndetela con su argumento entero, porque vas a tener que traerla tú.
Puentes desde esta autora
Adónde ha salido la prueba desde este texto. En el formato antiguo, siempre hacia Arendt —la banalidad del mal, el origen de los totalitarismos— §69 (Arendt, tema 19). Y conviene ser honesto: ese puente es de época más que de problema. Eran las dos pensadoras contemporáneas del temario y se preguntaban juntas.
Qué cambió en 2026, que aquí es mucho. El modelo oficial pide compararla con Kant, Gouges o Wollstonecraft §49 (el feminismo ilustrado, tema 11) y §50 (Kant, tema 12): un puente hacia atrás, hacia la Ilustración, que no existía antes. Y la extraordinaria de 2026 pidió algo distinto de todo lo anterior —el papel de la mujer en la cultura y filosofía griega y medieval—, que ninguna de las cinco lecturas cubre y que se responde con el manual: §08 (tema 2), §24 (Hipatia, tema 5) y §29 (Hildegard, tema 6).
Dónde se trabaja. El método, en el capítulo 4, que desarrolla justamente ese enunciado como caso difícil. El material, en «Comparar a través de los bloques» (Parte IV) si entras por el autor y en el apéndice «Perspectivas enfrentadas» del manual si entras por el problema.
Ejercicios para practicar
Esto es trabajo, no pronóstico. De esta autora hay más enunciados reales que de ninguna otra, así que casi no hace falta construir ninguno.
Reales, de la prueba vigente. Todos resueltos en la Parte V.
- Resumen. «Elabore un resumen de las ideas principales y la estructura argumental del texto», sobre el primer fragmento en su versión ampliada.
- Comparación. «A partir del texto de Simone de Beauvoir, analice críticamente el papel de la mujer en la cultura y filosofía griega y medieval». El capítulo 4 lo trabaja como el caso en que el aparato comparativo se queda corto y hay que ir al manual.
- Comparación. Comparar el texto con Kant, Gouges o Wollstonecraft, sin obligación de tratarlos a los tres.
- Explicación. «Explique, de forma argumentada, por qué Simone de Beauvoir afirma en el texto: “La lucha de sexos no se deduce de forma inmediata de la anatomía del hombre y de la mujer”».
- Explicación. Por qué afirma que «en la sociedad humana nada es natural», sobre el segundo fragmento.
- Disertación. «¿El ser humano es un proyecto abierto o tiene una esencia inalterable?» Método en el capítulo 6.
- Ejercicio 3. «Exponga de forma argumentada las aportaciones del pensamiento feminista». Se responde con §76 y §77 (tema 21) y §49 (tema 11), no con los fragmentos.
Construido. Uno solo, sobre lo que los reales no tocan.
- Comparación. En lo que respecta a si el ser humano tiene una naturaleza dada, compare críticamente el texto con la propuesta de Platón. Material en §09 y §11 (Platón, tema 3) y en el apéndice «Perspectivas enfrentadas» del manual.
Cómo puntúa cada uno está en el capítulo 2. Reléelo antes de escribir, no después.