Introducción

Un examen de filosofía casi nunca pregunta qué sabes. Pregunta qué sabes hacer con lo que sabes: resumir un texto difícil sin traicionarlo, poner a dos autores a discutir sobre un mismo problema, sostener una posición propia con razones que se puedan seguir. Son destrezas, no contenidos, y como todas las destrezas se aprenden practicándolas y viendo cómo las hace alguien que ya sabe. Eso es este cuaderno.

Si el manual que lo acompaña es el yacimiento —donde las ideas se excavan capa a capa—, este es el taller: aquí no se estudian los autores, se trabaja con ellos. Encontrarás procedimientos paso a paso, textos analizados por dentro, respuestas escritas enteras y comentadas, y la explicación de qué mira exactamente quien te corrige. Nada de esto sustituye al manual. Sin la filosofía no hay nada que resumir, comparar ni defender; lo que hay aquí es el otro lado del oficio.

Y sirve tanto si vas a la prueba de acceso como si no. Las destrezas que entrena no caducan el día del examen ni pertenecen a él: leer un texto exigente y decir qué sostiene, distinguir una posición de un argumento, escribir doscientas palabras que se defiendan solas. Eso vale en cualquier asignatura que te pida pensar por escrito, y bastante más allá del instituto. Además, y de forma más inmediata, los exámenes de la asignatura durante el curso llevan los mismos ejercicios que la prueba de junio: cambia la rúbrica con que se corrigen, no lo que se te pide hacer. De modo que el cuaderno no es un libro para el último trimestre. Es un libro para todo el curso.

Hay una asimetría que conviene conocer desde la primera página. Es la que hace posible este libro. Lo que caerá en el examen es imposible de saber: ni el texto, ni la tesis de la disertación, ni el tema. Pero cómo se corregirá lo que escribas está publicado, décima a décima, y casi nadie lo lee. Esa es la parte de la prueba que sí te pertenece entera, y es la que este cuaderno pone delante de ti. No hay ningún atajo en estas páginas —no existen—, y no hace falta: lo que hay es un procedimiento para cada ejercicio y la posibilidad de llegar a junio con él automatizado.

Antes de empezar, conviene que sepas cómo está hecho el cuaderno y cómo sacarle partido.

Cómo está organizado

El cuaderno se divide en cinco partes, y el orden no es caprichoso: va de saber qué te van a pedir a haberlo visto hecho.

La Parte I describe la prueba y sus criterios de corrección: qué ejercicios tiene, cuánto vale cada uno y qué busca en ellos quien los lee. La Parte II es el corazón del libro: un capítulo por cada tipo de ejercicio, cada uno con su procedimiento, su presupuesto de palabras y sus errores frecuentes. La Parte III trabaja las cinco lecturas —Platón, Descartes, Kant, Nietzsche y Beauvoir— por dentro: de dónde sale cada texto, contra quién escribe, qué conceptos hay que reconocer y por dónde ha entrado la prueba en él. La Parte IV reúne el aparato comparativo: los cruces entre bloques históricos que admite cada una de las cinco lecturas y los mapas de relaciones entre autores, época por época. Y la Parte V aplica todo lo anterior a exámenes reales, resueltos y comentados ejercicio por ejercicio.

El capítulo 7 cierra con dos tablas que, juntas, son el mapa del manual: una entra por la cuestión y la otra por el autor. Y cada capítulo abre con un mini-índice, «En este tema», que enumera sus secciones con la página. Es tu mapa para saber, de un vistazo, qué te espera.

Por dónde empezar

Depende de cuándo abras el libro, y las tres respuestas son buenas.

Si empiezas el curso, ve por orden. Las Partes I y II están escritas para leerse enteras y en secuencia, porque cada método se apoya en lo anterior, y merece la pena tenerlas leídas antes del primer examen de aula y no la semana de junio. Después, la Parte III se lee al ritmo al que trabajéis cada lectura en clase.

Si preparas un examen concreto, entra por el ejercicio. Cada capítulo de la Parte II es autónomo: si lo que te cuesta es la disertación, ese capítulo tiene todo lo que necesitas y te dirá adónde ir cuando haga falta algo de otro sitio.

Y si vas con el examen encima, empieza por el final. Lee la Parte V con el enunciado delante, tapando la respuesta, y contrástala después con lo que tú habrías escrito. Es la forma más rápida de ver qué separa una respuesta correcta de una respuesta completa, y desde ahí vuelve hacia atrás, al método del ejercicio que peor te haya salido.

Este cuaderno y el manual

Los dos libros son piezas de la misma colección, Areté, y están cosidos entre sí. A lo largo del texto verás llamadas como §37: son remisiones a las secciones del manual de Historia de la Filosofía, donde ese asunto está desarrollado de verdad. Cuando el cuaderno te dice que una comparación se apoya en el racionalismo cartesiano y añade la llamada, no está resumiendo el manual en dos líneas: te está diciendo exactamente adónde ir a buscarlo.

Hay una pieza que enseña esa costura mejor que ninguna explicación: el apéndice «Perspectivas enfrentadas», veintiún debates del curso con sus dos posiciones enfrentadas y una pista para actualizarlos. Es material de la 1.2.A y de la disertación, y aun así no está aquí, sino al final del manual. La razón es la regla que ordena los dos libros: lo que seguiría siendo verdad aunque no hubiera examen a la vista vive en el manual, y el cuaderno apunta. El capítulo 4 te dice cuándo abrir esa página.

Esa división de trabajo es deliberada y conviene que la tengas clara, porque de ella depende que uses bien los dos libros. El manual te dice con qué comparar; el cuaderno, qué comparar y cómo. Ninguno de los dos funciona bien solo: un método sin filosofía detrás produce respuestas vacías y correctas de forma, y una cabeza llena de filosofía sin método produce respuestas que valen menos de lo que saben. Dentro del propio cuaderno, las remisiones entre capítulos llevan además su página, para que no tengas que pasar por el índice.

Lo que está en la web

Este cuaderno tiene una edición web de acceso libre y gratuito, con el mismo texto y una diferencia importante a tu favor: allí están resueltos los cuatro exámenes que conocemos del formato vigente, y no solo los dos que llevas impresos. El motivo de la diferencia es de páginas y está explicado donde toca, en la apertura de la Parte V; el resumen es que veinticuatro respuestas comentadas no caben en un volumen que quieras llevar en la mochila.

En la web las remisiones § son enlaces y te dejan directamente en la sección del manual, que también está publicado entero. Pregunta en clase por la dirección.

Autoría y licencia

Este libro es obra mía, y conviene que sepas en qué sentido exactamente. Lo concebí y lo estructuré, decidí qué entra y qué se queda fuera, lo ajusté al currículo oficial, fijé la terminología y lo revisé entero, sección a sección; sus citas, referencias y datos se comprobaron uno a uno contra las fuentes. Hay una cosa que no he podido comprobar y que prefiero decir: de tres de los cinco textos que se citan aquí no consta la referencia de edición ni el nombre de quien los tradujo, porque la antología oficial del curso se distribuye sin esos datos. Los borradores, en cambio, no los escribí a mano: los produjo un modelo de lenguaje, Claude (Anthropic), a partir de mis instrucciones y bajo mi edición. Lo digo porque es verdad y porque no altera lo esencial: el criterio, la selección y la responsabilidad de cuanto aquí se afirma son míos. Si algo está mal, el error es mío.

Lo publico bajo una licencia libre Creative Commons BY-SA 4.0: eres libre de usarlo, copiarlo, compartirlo y adaptarlo —incluso para construir con él materiales nuevos— con dos condiciones, reconocer mi autoría y compartir lo que hagas con la misma libertad con que lo recibiste. Esa libertad convive con lo que la ley reconoce como derecho moral, irrenunciable: que se me reconozca como su autor y se respete la integridad de la obra.

El retrato de la cubierta tampoco es mío, y va acreditado como corresponde: el busto de Séneca, en un recorte de Alvaro Marques Hijazo publicado en Wikimedia Commons con dedicación CC0, hecho sobre una fotografía de Calidius disponible bajo licencia Creative Commons BY-SA 3.0.

Es, además, un libro vivo: lo corrijo y lo mejoro curso a curso, y existe en castellano y en euskera. No doy ninguna página por infalible. Si encuentras una errata, algo que pueda explicarse mejor o algo que eches en falta, escríbeme a arete.eukeni@gmail.com diciéndome dónde está: cada aviso mejora la edición siguiente.

Empecemos, entonces, por lo primero que hay que saber: en qué consiste exactamente la prueba y cómo se corrige. Nada de lo que viene después tiene sentido sin eso.