Tema 29 · Éticas del cuidado y ética aplicada

Supongamos que la camarera fuese mi esposa, mi madre o mi bienhechora. […] La vida de Fénelon seguiría valiendo más que la de la camarera. ¿Qué magia hay en el pronombre «mi» que baste para derribar las decisiones de la verdad eterna?

—William Godwin, Investigación sobre la justicia política, II, 2 · traducción de Claude, del inglés

Los desdichados no necesitan en este mundo otra cosa que hombres capaces de prestarles atención. […] La plenitud del amor al prójimo consiste simplemente en ser capaz de preguntarle: «¿Cuál es tu tormento?».

—Simone Weil, «Reflexiones sobre el buen uso de los estudios escolares», en A la espera de Dios · traducción de Claude, del francés

§113 · Éticas del cuidado

Gilligan: una voz diferente. La primera proponente de la ética del cuidado1 fue Carol Gilligan (1936-), que había colaborado con Lawrence Kohlberg (1927-1987) (§93) en algunos de sus experimentos y no estaba de acuerdo con algunos de los resultados. Según Kohlberg, los chicos son moralmente más maduros que las chicas, diferencias que, según Gilligan, desaparecen cuando se controla la educación. Es decir, que si educamos de la misma manera a mujeres y varones no sucederán estas diferencias, por lo que estas diferencias son culturales, no innatas.

No en vano, los estudios originales de Kohlberg de los años cincuenta se habían realizado sobre varones, por lo que, según Gilligan, no tenían en cuenta la especificidad de la perspectiva femenina sobre el razonamiento ético.

Gilligan alegó en su obra de 1982 In a Different Voice: Psychological Theory and Women’s Development que, frente al énfasis que la moralidad masculina pone sobre los deberes y obligaciones abstractos, las mujeres prefieren una moralidad basada en la empatía y la compasión. Estos serían, por lo tanto, los principios de la ética del cuidado.

Algunas feministas han criticado la ética de los cuidados porque, dicen, refuerza los estereotipos tradicionales de género. Otras, junto con la propia Gilligan, se han basado en esta perspectiva para fundamentar un feminismo basado en los cuidados. Argumentan que los cuidados han sido socialmente asignados a las mujeres, lo que ha supuesto una devaluación de la consideración de los cuidados mismos. Según estas autoras, los cuidados pueden y deben ser enseñados a varones y mujeres y exigibles a ambos. Otras añadirán que es necesario prestigiar el rol de los cuidados tanto en la esfera pública como en la privada.

Tronto: las cinco cualidades del cuidado. Joan Tronto (1952-) considera que la asignación de la ética del cuidado a las mujeres impide que los cuidados sean centrales en la moral. Establece que el cuidado tiene cinco cualidades éticas:

  1. Atención. Para poder cuidar o para que alguien te importe, en primer lugar tienes que fijarte —darte cuenta— de las necesidades de los otros.
  2. Responsabilidad: debemos encargarnos de los otros.
  3. Competencia: cuidar de otros requiere que sepamos y podamos hacerlo.
  4. Capacidad de respuesta del cuidado respecto del cuidador. No se trata de ponerse en lugar del otro y especular sobre qué necesitaría el otro para dárselo, sino atender a lo que las personas en situación de desigualdad y vulnerabilidad realmente necesitan.
  5. Pluralidad, comunicación, confianza, respeto y co-cuidado son condiciones necesarias para que las personas se unan colectivamente en la toma de responsabilidad. Se trata de concebir la ciudadanía como un conjunto de relaciones de cuidado y de tomarse en serio las necesidades de cuidado presentes en la sociedad.

Críticas. La propuesta original de Gilligan ha sido criticada por otras pensadoras que argumentan que Gilligan no realizó una investigación empírica suficiente como para resultar significativa, que sus principios no han sido replicados y que por lo tanto no se deben extraer las conclusiones que ella extrae. Además, Naomi Weisstein dice de las que nombra «psicólogas feministas» que aunque ya no establecen las diferencias entre mujeres y varones en términos biológicos, no por ello abandonan el esencialismo. Es decir, que de alguna manera dichas diferencias son fijas y no dependientes del contexto social.

§114 · Ética aplicada

Hasta ahora hemos tratado sobre la moral desde la perspectiva de la metaética y de la ética normativa, que son muy abstractas. La ética aplicada consiste en tratar asuntos morales concretos que generan controversia en la sociedad y sobre los que podemos aplicar los principios que hemos discutido y descubierto en los otros dos ámbitos, por lo que es más concreta.

Para que consideremos un asunto objeto de la ética aplicada debe reunir dos requisitos:

  1. Controversia. Debe haber sectores de la población en contra y a favor del asunto. Si la inmensa mayoría está de acuerdo en que un comportamiento es moralmente incorrecto, no hay necesidad de aplicarle la ética. Ejemplo: un asesinato a sangre fría. La legalización de las drogas o la eutanasia, por contra, son controvertidas porque hay muchas personas en posiciones opuestas al respecto.

  2. No ser solamente cuestiones políticas o legales. Toda sociedad necesita una organización legal y tiene que tomar decisiones sobre salud, impuestos, trabajo, medio ambiente y otros tantos ámbitos que tienen una dimensión ética. Pero hay gran parte de los debates de esos ámbitos que son una cuestión de mera organización social y que, por lo tanto, no son primordialmente morales, sino administrativos, logísticos o prácticos. Las cuestiones propiamente morales suelen involucrar principios más amplios que los de la organización de aspectos concretos de la sociedad. Como es comprensible, ambos aspectos se solapan, en ocasiones.

    Por ejemplo, muchas personas pueden considerar que la promiscuidad sexual es inmoral, pero que no deben existir leyes que la prohíban o la castiguen. Por otro lado, hay actividades que pueden estar reguladas por leyes o normas civiles que no implican inmoralidad, como dormir en la calle.

    Resolver los problemas que nos plantea la ética aplicada no es nada fácil, porque no se trata de un ejercicio académico en el que podamos aplicar la ética aristotélica o la kantiana, sino que existen multitud de aproximaciones dispares, como ya hemos visto, y cada cual utiliza la suya.

§115 · Principios normativos en la ética aplicada

Para evitar limitarnos a discutir interminablemente sobre si debemos utilizar la ética de la virtud, el imperativo categórico o el principio de máxima utilidad general y quedarnos estancados sin poder resolver los problemas morales, hoy en día se suelen acordar algunos principios normativos y se valora cómo pueden ayudar a avanzar en la resolución de las cuestiones.

Estos principios normativos no deben ser exclusivos de una postura ética concreta o representativos de un sector de la población, sino que deben ser lo suficientemente amplios y representativos para que las personas situadas en las posiciones opuestas los acepten. Los principios que se fundamentan en el mandato de Dios, por ejemplo, no son útiles, porque no afectarían a los ateos (ni estos los aceptarían, claro). Los diez principios. A continuación tienes una lista de algunos de los principios que suelen aceptarse en los debates de ética aplicada. Según la estudias, imagina, por ejemplo, el problema de la privacidad en Internet.

  1. Beneficio personal: reconocimiento de hasta qué punto una acción produce consecuencias beneficiosas para el individuo.
  2. Beneficio social: reconocimiento de la medida en que una acción produce consecuencias beneficiosas para la sociedad.
  3. Principio de benevolencia: ayudar al necesitado.
  4. Principio de paternalismo: ayudar a lograr su beneficio a quien no puede hacerlo por sí mismo.
  5. Principio del perjuicio: no perjudicar a otros.
  6. Principio de honestidad: no engañar a otros.
  7. Principio de legalidad: no violar la ley.
  8. Principio de autonomía: reconocer la libertad del individuo respecto a sus acciones o su cuerpo (§89).
  9. Principio de justicia: reconocer los derechos individuales de juicio justo, reparación justa por el daño recibido y la justa distribución de beneficios.
  10. Derechos: vida, información, privacidad, libre expresión y seguridad.

Los principios 1 y 2 son consecuencialistas, mientras que los principios 3-10 son deontológicos. De estos últimos, los principios 3-7 se refieren a deberes que tenemos hacia otros, y los principios 8-10 se basan en derechos morales.

Todos estos principios se encuentran mezclados en cualquier caso de ética aplicada, y la discusión debe intentar priorizarlos en cada caso y tratar de consensuar su aplicación.

Un caso: Indiana, 1982. Tomemos como ejemplo un caso que sucedió en 1982 en Indiana, EUA. Una pareja tuvo un bebé con graves afecciones mentales y físicas, entre las que se encontraba la circunstancia de que su garganta y su estómago estaban desconectados, por lo que no podía ingerir alimentos. Aunque podía operarse al bebé para abrirle la garganta y posibilitar su alimentación, la pareja no quería criar un hijo que tenía graves discapacidades y una pobre calidad de vida. Por lo tanto, decidieron no realizar la intervención quirúrgica y no alimentar al bebé. Los tribunales respaldaron la decisión de los progenitores y el bebé murió al de seis días de su nacimiento.

El derecho a la vida del recién nacido y el principio de paternalismo —ayudar o defender al que no puede hacerlo por sí mismo— indicaban que debía sometérsele a la operación de apertura de garganta.

Los argumentos en contra de la operación se basan en el perjuicio personal y social que derivarían de la misma. Si el bebé sobreviviera a la operación, tendría una mala calidad de vida y quizás muriera muy joven. En todo caso, sería una enorme carga emocional y financiera para sus padres.

Como ves, el caso es muy difícil de decidir. Como tantas veces en ética, no se trata de elegir entre dos o más opciones óptimas, sino que estamos obligados a elegir entre opciones malas y opciones peores. En este caso se mezclan diversos derechos y diversos agentes, y hay diversos principios que chocan entre sí.

§116 · Problemas de ética aplicada

Para terminar, voy a proponerte una lista de problemas de ética aplicada, tanto para que tengas ejemplos de lo que esta área de la ética trata como para que tú misma reflexiones sobre ellos con todo lo aprendido en esta exposición sobre ética.

  • Bioética. Trata problemas propios del ámbito de la salud, en los que es muy frecuente tener que tomar decisiones sobre la vida y la muerte de otras personas. No hay más que abrir un periódico o poner la tele para ver algunos de estos problemas. Una epidemia los pone todos sobre la mesa a la vez, como se vio con la de COVID-19: ¿debemos vacunarnos? ¿A quién debemos vacunar primero? ¿Debemos obligar a todos a que se vacunen? ¿Pueden los empresarios forzar a sus empleados que trabajan de cara al público a vacunarse bajo pena de despedirlos si no lo hacen?

    Los problemas clásicos de la disciplina son otros:

    • Asuntos prenatales: maternidad subrogada, manipulación genética del feto, estatus de los embriones congelados no utilizados e interrupción voluntaria del embarazo.
    • Obligación de los médicos de mantener la confidencialidad sobre la salud de sus pacientes y su obligación de decirles la verdad a los pacientes moribundos.
    • Posibilidad de negarse por objeción de conciencia a dispensar preservativos o realizar un aborto.
    • Experimentación en seres humanos.
    • Derechos de las personas con discapacidad intelectual.
    • Consentimiento informado de los pacientes y encarnizamiento terapéutico.
    • Eutanasia y asistencia al suicidio.
  • Ética de los negocios. Trata asuntos relativos a la responsabilidad de las empresas y los derechos de los trabajadores, entre otros:

    • Responsabilidad social y medioambiental de las prácticas de las empresas capitalistas.
    • Estatus moral de las empresas.
    • Engaños en la publicidad.
    • Derechos básicos de los empleados.
    • Discriminación laboral.
  • Ética medioambiental. Derechos de los animales no humanos, moralidad de la experimentación en animales no humanos, preservación de las especies en peligro de extinción, control de la contaminación, gestión de los recursos ambientales, derechos morales de los ecosistemas. Nuestra obligación hacia generaciones futuras.

  • Moralidad sexual. Monogamia vs. poligamia. Relaciones sexuales sin amor o fuera del matrimonio. Derechos de las personas trans. Edad de consentimiento sexual.

  • Moralidad social. Pena de muerte, guerra nuclear, tenencia de armas, uso recreativo de drogas, derechos de bienestar, discriminación entre sexos, racismo.

  • Inteligencia Artificial. Sesgos producidos por los algoritmos o por los datos utilizados en su entrenamiento. Invasión de la privacidad. Decisión autónoma, como en el caso de los coches autónomos. Eliminación de puestos de trabajo, cuyas funciones serán acometidas por la IA. Falta de trasparencia de los algoritmos, en especial los de aprendizaje profundo. Los sistemas de IA son hackeables, con consecuencias difíciles de prever. La IA se utilizará en campos como el de la sanidad, el militar o el de la gestión social, con consecuencias que no podemos anticipar.


Tienes ahora media docena de maneras de justificar lo que ya ibas a hacer, y esa es la mala noticia de la ética: nadie elige la teoría antes de tener la intuición. Sabes más que al empezar y no eres mejor persona. ¿Qué falta, entonces, entre saber qué está bien y hacerlo: carácter, costumbre, valor? La pregunta no se queda en tu conciencia; te espera entera, y con mucha más gente dentro, el día en que haya que decidir cómo conviene que nos organicemos.

Vuelve ahora al medicamento robado con que se abrió la unidad, y busca la razón que escribiste entonces. Con todo lo que ha pasado por en medio, ¿la sostienes igual? ¿Sabrías decir hoy a qué familia de las que has estudiado pertenece?

Tienes ya el mapa entero de la ética: qué es, de dónde sale, las grandes respuestas que se le han dado y los problemas que siguen abiertos. Empieza a usarlo en la lectura que cierra la unidad, donde Aristóteles explica de su puño y letra eso del término medio: verás que no dice lo que suele decirse que dice, y que es él mismo quien señala dónde su regla deja de valer.


  1. Ten en cuenta que el término care en inglés significa «cuidado», como en health-care, pero también «importar», como cuando decimos «I care about you», «me importas».↩︎