Unidad V · Ética
La acción humana
Herramienta para pensar: el medicamento
Se está muriendo alguien a quien quieres. Tu madre, tu pareja, da igual quién: alguien por quien harías cualquier cosa.
Hay un medicamento que le salvaría la vida. Lo ha descubierto hace poco un farmacéutico de tu misma ciudad, que lo fabrica por doscientos euros la dosis y lo vende por dos mil.
Has pedido dinero a todo el que conoces y has reunido mil. Vas a la farmacia, le explicas que se está muriendo y le pides que te lo deje a mitad de precio o que te fíe el resto. Te contesta que no: que lo descubrió él y que piensa ganar dinero con él.
Esa noche vuelves, fuerzas la puerta del laboratorio y te llevas el medicamento.
¿Has hecho bien?
Contesta, y haz después una segunda cosa que cuesta bastante más: escribe la razón. No «porque es quien es», que es un motivo y no una razón, sino aquello que estás dando por bueno y que tendría que valer igual cuando el enfermo no sea de los tuyos. Cuando la tengas escrita, léela despacio: acabas de poner por escrito el fondo de tu moral, y hasta hoy probablemente no sabías cuál era.
Vamos a estudiar el ámbito de la acción humana desde la perspectiva de la Filosofía, que tradicionalmente lo ha dividido en ética y filosofía política.
Comenzamos distinguiendo entre los conceptos de ética y de moral para definir la esfera del comportamiento bueno, virtuoso o correcto. Nos plantearemos si existe una ética objetiva o si toda ética es relativa a nuestra cultura, nuestras circunstancias o incluso nuestros sentimientos.
A continuación investigaremos la psicología de la ética para descubrir cómo operan nuestra mente y nuestra razón cuando se enfrentan a cuestiones éticas.
Profundizaremos en las éticas de la virtud prestando atención particular al estoicismo, pero sin olvidar a Aristóteles. Frente a estas propuestas se encuentran las éticas deontológicas de Locke y, sobre todo, de Kant, centradas en el concepto del deber y en la universalidad de la ética.
Analizaremos las éticas consecuencialistas para aportar un contrapunto a las éticas de la virtud y las deontológicas, que, aunque no dejen de lado las consecuencias de nuestros actos, no los consideran el criterio principal de bondad.
Seguiremos con la demoledora crítica que Nietzsche hace a la moral occidental y cristiana y con su propuesta amoral. Terminaremos con una aproximación diametralmente opuesta a la nietzscheana, éticas de los cuidados, que están teniendo actualmente gran presencia en el discurso público.
Finalizaremos el estudio de la ética centrándonos en el ámbito de la ética aplicada, que trata de aterrizar los conceptos a veces demasiado abstractos y genéricos de las discusiones éticas por medio de la consideración de ámbitos muy prácticos de la acción humana que tienen incidencia directa en nuestra vida cotidiana.