Unidad IV · Metafísica

La realidad y lo real

Herramienta para pensar: Uganda y Spiderman

En una aldea de Uganda viven unas trescientas personas. Cultivan, cuidan ganado, se conocen todos y se ayudan. Tienen nombre, cara, historia y la costumbre de despertarse cada mañana, exactamente igual que tú. Hasta hace diez segundos no sabías que existían, y dentro de un rato se te habrán olvidado.

Piensa ahora en Spiderman. Sabes quién hay debajo de la máscara, sabes de qué murió su tío, podrías discutir un buen rato sobre si acertó o se equivocó en alguna ocasión concreta y es probable que tengas una opinión sobre qué actor lo hace mejor.

Spiderman no existe. Los trescientos de la aldea, sí.

¿Cuál de los dos es más real para ti?

Y si contestas que la aldea, porque una cosa es existir y otra conocer, la pregunta se te da la vuelta y se pone peor: ¿en qué se nota? ¿Qué hace exactamente la existencia de esas trescientas personas, hoy, en tu vida, que no haga la de Spiderman?


La metafísica es la rama de la Filosofía que tradicionalmente ha tratado sobre el ser y la existencia. La gran abstracción que supone el concepto de ser hace que la metafísica sea difícil de aprehender y de comprender.

A pesar de esa dificultad, los problemas típicos de la metafísica son profundamente filosóficos, por lo que tenemos que enfrentarnos a ellos. A fin de cuentas, utilizamos el verbo ser continuamente. Decimos: yo soy «tu nombre», el árbol es (verde), mi idea es genial, son las tres de la tarde, soy comunista, mi vecino es bello, tres más tres son cinco, Spiderman es mi superhéroe favorito, etc. Como puedes ver, el término ser tiene acepciones y modos de uso distintos en cada uno de estos ejemplos. De ahí que hablemos de distintas categorías y modos de ser. Además, cuando decimos de algo que es, le damos dos connotaciones: esencialidad y permanencia, en oposición a la apariencia y la impermanencia.

A continuación trataremos algunos de los temas clásicos de la metafísica —el ser y los modos de ser, el tiempo, la realidad y su naturaleza última— junto con reflexiones sobre los nuevos retos de la metafísica —y la humanidad—: la inteligencia artificial.